Aitor pasó de las drogas al Seminario tras escuchar a Juan Pablo II en Cuatro Vientos. Felipe fue seminarista en Vallecas, mientras escuchaba a Quilapayún y Mercedes Sosa. El padre de Pedro Pablo no daba un duro por su vocación. Sergio fue “captado” cuando tenía que ir a pedir wifi a la residencia de seminaristas bajo la que vivía en Santiago. Pablo era abogado, pero su vida no le llenaba. Sus historias completas y más en el video promocional del Día del Seminario 2017 de la Delegación de Pastoral Vocacional del arzobispado de Madrid.